Entrevista

Agricultura

Entrevista con José de León Parrilla, en campo

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Datos relevantes
Teguise

Municipio

20/05/2024

Fecha

Descripción

Entrevista con José de León Parrilla, en campo

Transcripción

TRANSCRIPCIÓN de Surcando la memoria 220 y 221

ENTREVISTA A JOSÉ DE LEÓN PARRILLA

ALJIBE PEÑA DE LAS CUCHARAS

20 DE MAYO DE 2024

 

 

JLP = José de León Parrilla

JLH = José de León Hernández

JC = Julie Campagne

EMS = Efraín Marrero Salas

 

 

JLP

…pegó a volar el jable, claro, aquí estaba la peña que se ha dío amontenando, acumulando, acumulando, acumulando.

[SE CORTA - FIN DE L A GRABACIÓN DSC_142]

 

JLP

… y de otros matos y de otras hierbas, y… y…

 

JLH

¿Y cobezos? ¿También se dan allí?

 

JLP

Y codezos, ¡cobezos, buah! Ahí mismo, ahí bajo día la gente a buscarloss, que los vendía la gente esa ahí bajo. Allí, delante de Caleta Famara, arriba.

 

JLH

Sí, [¿?] nos dijo ayer que venía…

 

JLP

¿Cómo día a correr el jable si el… el… el… la… el pasto que tenía el terreno no lo dejaba… caminar, no lo dejaba correr?

 

JLH

Entonces, ¿lo que crees tú que antiguamente era, imagínate que fuera monte, y… y entonces por donde único corría el jable sería por dónde estaban los meanos esos allí?  

 

JLP

¡No, en los meanos esos, tampoco correría cuando estaba eso de monte! Me supongo. Porque se seguía quedando ahí… aquello. Eso pegaría a correr después que pegaron a a aquello todo, entonces pegó a correr y después, como se ha dío saliendo las hubillas esas que a… allí ves tú la… la prueba, han ido saliendo las hubillas aquellas allí que son más altas que los apartamentos, el jable to está allí acumulado porque no le deja salir.

 

JLH

Y la huya, ¿qué es la huya que dice?

 

JLP

Pues la hubilla, aquellos matos que están allí, a… Caleta Famara.

 

JLH

¿Y le dicen cómo?

 

JLP

Las hubillas le dicen.

 

JC

¿Hubillas?

 

JLH

¿Las tabaibas, o no?

 

JLP

Las tabaibas aquellas.

 

JLH

¿Y le decían hubillas a las taba…

 

JLP

¡No, que le dicen ahora! Que le dicen hubillas a eso.

 

JC

Tabaiba no es… es como… ¿no? Los matos que crecen en el jable allí.

 

JLP

¡Claro!

 

JLH

¿Los leñeros, no, los bobos?

 

JC

No…

 

JLP

No, los leñeros, no. Aquellos son como… Hubillas le dicen ellos allí, le dicen la hubilla.  

 

JLH

Ah.

 

JLP

Míratu. Según llegamos… que entramos por la carretera diendo por aquello, por la carretera esta, que entramos a… a dentro la Caleta, a mano izquierda, aquello está más alto ya que los apartamentos. Y los apartamentos son de dos pisos y está más alto.

 

JLH

Claro, claro, claro. Entonces para contar lo que estábamos hablando antes, eh… la gente que tenía ganado y la gente que sembraba a veces no… ¿habían pleitos ahí?

 

JLP

Pues claro que… [risas] ¿No había pleitos? Pues, a lo mejor, por las mismas fincas, a lo mejor, ¡¿Cómo puedes tú to aquello tal esto que si arrancaste el bardo o araste si había viento y me enterraste las batateras, que no sé qué no sé cuánto, o la cebada, o lo que fuera…!? Quiere decir que al mejor tú tenías esta finca plantada, de cebá o batata lo que fuera, y a lo mejor, pues yo cogí y aré una, lindando, esta mía que está lindando por delante y la aré. Y ese día había viento. Y entonces, pues claro, si había viento pues… Eso era…  antes era prohibido. De, si había viento de tu arar, si tú tenías la finca esta plantada y yo arar esa que estaba aquí.

 

JLJ

¿No se podía?

 

JLP

No lo po… no, era prohibido, no la podías arar, porque claro, también tenía una razón: porque si había viento y tú mueves la tierra, po más corre, ¿no?

 

JLH

Claro claro.

 

JLP

Y entonces, lo que tú tenías plantado te lo enterraba.

 

JLH

Pero por eso, porque los ganaderos había gente antes que sólo se dedicaba al ganado, que tenía ganado…

 

JLP

Ah, sí, los que aquello.

 

JLP

Que no plantaba.

 

JLP

No, eso no. Los aquellos, los ganaderos esos sí que no aquello [JC y JLH se mueven]. Porque antes tampoco… No creas que había… no había mucho donde plantar… donde llevar el ganado, porque te digo que antes estaba todo. Lo único que se veía antes vacío era las Calderas esas que le decíamos nosotros, que es donde pegó primero a venderse el calicanto ese pa hacer obras y… y… y aquello. Porque eso allí no nacían ni cobezos, nada, no nacía porque eso es una cosa que… ¡uy! eso día haciendo un barranco, un barranco, un barranco el viento porque día sacando, sacando, sacando y aquello. No… y se día profundizando pabajo, yendo pabajo. Y después ahí pues es donde se guardaban las cabras, porque lo demás estaba todo aquello. Y después tú tenías un… un cacho manchón, que no lo plantabas, y… y siempre tenías a lo mejor dos cabras o tres. Y cuando tú días a trabajar pallí, las llevabas, y las soltabas allí al lado tuyo.

 

JLH

En el manchón ese.

 

JLP

En el manchón este. Entonces, tú no querías que yo, sí tenía… que te las dejará entrar allí pa que no te comiera la comida. Y ya… por eso [sonríe], algunos llegaron a matarse… a matar al otro. Este, del cortijo de don José Fierro, ese tenía la mitad de la montaña Tamia guardado el ganado. Ahora yo ya to eso no te lo puedo yo decir si era de él, si es que lo tenía arrendado, sí cómo era. La mitad de la montaña Tamia: de la cruz paquí, pa cuentre de La Villa, él guardaba el ganado allí, pero él tenía… Las sacaba por el camino que sube por la peña parriba, y después compró una finca… a la montaña. Igual que hizo con… cuando compró esto. Esto era de la gente de don Pedro. De… de este, ¡carajo!, de… don Vito [¿Víctor?] Cabrera y don Pedro Cabrera y don Esteban y esa gente. Y entonces, cuando compró esto, pa él no molestar a nadien con… porque él no quería dentro de lo de él cabra ninguna, ni cabra ni na. Compró la finca esa, que va a lindar allá con el camino por donde vinimos nosotros. Que es una finca cumplida pallí pallá…

 

JLH

Y ese ¿quién era? Este…

 

JLP

Don José Fierro.

 

JLH

Ah, José Fierro.

 

JLP

El del cortijo aquel de… de Tiagua. Esto, digo que esto to, esta finca aquí era de la gente de don Pedro, de don Pedro Cabrera. El padre de don Andrés y de don Esteban y de eso. Y pues se la compró.

 

JLH

¿Y esto también?

 

JLP

… po…

 

JLH

Esto… antes de Guillermo, Perdomo, ¿de quién era esto?

 

JLP

De la gente de don Pedro y después de esto fue pa dos… pa… pa ese, pa…

 

JLH

¿José de León lo compró?

 

JLP

No, hombre. Pa… de don José Fierro, que se la compró.

 

JLH

Ah, vale.

 

JLP

Y después, cuando don José Fierro aquello, esto se quedó de don Rafael Fajardo… Fajardo o Ramírez, no sé cómo es el apellido, pero yo también estuve de que Antonio estuvo muchos años trabajando con él, que él… yo estuve haciendo la parte aquella arriba la estuve yo haciendo, dos años me parece que la planté. Tuve, también estuve trabajando allí un par de tiempo con él, vendimiando, cuando día aquello, y dos trozos que arenó allí de… en Tiagua, allí cerca la casa, allí pa entrar a la cueva del Majo, allí estaba, donde está el pozo y… es aquello, estuvimos allí tendiendo la arena y ripiando y eso. Y después él… él me aquello me vendía a mí aquí, si quería, la vendía por metro, el metro a 5 pesetas, la vendía. Y yo le dije, ¡Bah! Yo no aquello… Después, eso se lo vendió él después a don Guillermo… don Rafael. Y después don Guillermo se la vendió a José de León la tiene. Bueno, así…

 

JLH

Sí sí. Bueno, este trozo lo compró el Cabildo, pero… Este trozo creo que lo compró el Cabildo.

 

JLP

Ah. Se la compraría el Cabildo, claro.

 

JLP

Pero el aquello allí, la compró José de León, que es lo que…

 

JLH

Y, ¿tú no oíste alguna vez, José, un cuento, pero yo no se lo he oído nunca a nadie, pero de cuentos de antes, que si había no sé qué enterrado ahí, un santo… o que aparecieron unas canillas allí en algún lao…

 

JLP

Yo de eso no…

 

JLH

Porque decía Guillermo que se contaba antiguamente que había enterrado aquí como un santón, como un hombre gigante, tal, pero de eso, ¿nunca oíste tú cuentos de esos?

 

JLP

Yo de eso ya tú ves, yo de eso no… Y si lo he oído, sería muy chico, no… no lo recuerdo. Pero ese que te digo yo que aquello, ese, era un hombre allí de Muñique, bueno, el otro también era de Muñique, pero el otro era… ese era malo como la peste. Eh…. Je… Una vez venía, estaba mi padre, era yo chico, porque… sea que yo no lo vi, que lo decía mi padre. Mi padre estaba allí en mi casa, cada uno estaba ensillando la camella, que dían pal campo, a arar o…  yo no sé. Y él venía amanecía, el tío ese, Reusindo le llamaban, venía de amanecía. Y un poquito antes de llegar allí donde está el teleclub allí en Muñique, él pabajo pa la casa y la Guardia Civil parriba. Y tú sabes que la Guardia Civil a… allá cuando, eso tenía que andar en los pueblos y él cre…  si aquello, en Muñique, ellos, allí donde estaba la molina que estaba por detrás mi casa, la casa que está por detrás mi casa, tenía allí como una trojita, ¿no?, la molina. Y ellos se ponían allí desde madrugada, con los capotes estos que traían y los funsiles [fusiles] esos que tenían antes, que eran de este altor, colgados aquí, esperando que el hombre se levantara, el dueño la casa, para que le firmara, porque tenía que firmar porque ellos tenían que llevar la firma de donde estuvieron, la Guardia Civil. Y entonces, ellos parriba, y él pabajo. Dice que venía en manga de camisa. Y su cuchillo aquí en la cintura. Y la Guardia Civil, dice que le dice… porque claro la Guardia Civil ya también lo tenía fichado… Dice: ¿Y de dónde viene usted ahora? Ah, no sé qué de aquello. Y ¿pa qué quiere este cuchillo usted? Lo tenía en la cintura. Y no se le ha ocurrido sino decirle… dice, ¿Usted pa qué quieren el… mosquetón que tenían, que le decían el mosquetón? La Guardia Civil le dice, ¡Uh, pa defendernos! Dice, Pues yo también quiero el cuchillo pa defenderme. [¿?] Pues defiéndese, ¡pam! Le dieron unos cuantos gajazos. Ahí, pa que se defendiera. Sí. Eso era malo como la peste. ¿Sabes lo que le hizo una vez a tío Agapito? Pero, sabes, yo cuando eso no aquello todavía. Él también estaba con unas cabras, y andaba la Guardia Civil buscándolo, ¡en el jable! Buscándolo en el… eso era malo como la peste ¡y de pleitos! Y cuando la vio… venir, la Guardia Civil, porque la Guardia Civil antes, con las aquellos esas que tenían de lejos el sol les brillaba en los… esos [risas] los tricornios esos…

 

JC

Sí sí, claro.

 

JLP

Eso, brillaban ellos como espejaba, el sol. Y el hombre, ¡Coño, aquello! Cogió, hizo un hoyo… después, encimba tenía idea, hizo un hoyo redondo así, cogió, arrancó unas aulagas, se metió dentro el hoyo, cogió la aulaga por el tronco, se la puso como de sombrero. Claro, no se veía hoy ninguno. Y le dijo a tio Agapito: Si… ¡como tú le digas… Claro, tío Agapito era un tío mío eso… Dice: Como tú le digas que yo estoy aquí dice, dice, como me [¿?] te mato yo a ti. Tío Agapito… tío Agapito, y le preguntó la Guardia Civil, dicen, ¡coño… porque a él le decían El Paisa…

 

JC

¿Ah sí? Fíjatetu…

 

JLP

Sí, la Guardia Civil dice, ¿Usted no ha visto por aquí al Paisa? Y tío Agapito, temblando dice que le dice: No…  pues mira yo no lo he visto, y tal. Y pasó la Guardia Civil por el lado de él. Del hoyo, ¿no? Claro, no aquello, po la Guardia Civil se marchó. [… SE CORTA…]

Después, cuando, que eso sí yo creo que haiga todavía quién lo sepa ahí, en el pueblo, también, lo llevaron en un camello y nadien quería dir porque estaba… pues antes se ve que los cajones los hacían de chapilla desa… de cajones esos. Y se estaba resumiendo, pues eso, no había quien se arrimara: lo llevaron un hombre montado por un lado y él por otro lado, la… en un camello, lo llevaron por el camino ese por donde venimos nosotros pallá pa La Villa.

 

JLH

¿Pa enterrarlo?

 

JLP

Pa enterrarlo. En el…

 

JLH

Pero ¿no era casado ni na, no?

 

JLP

¡Sí!

 

JLH

¿Sí?

 

JLP

Pues… pues tenía unos cuantos hijos: varones no tenía sino uno, hembras tenía… esa que yo nombré antes, que venía… Ambrosina, que también se quedó soltera, esa era hija de él. Después tenía otra que se llamaba Nieves y después tenía otra se llamaba Lola: tres tenía, tres hembras y un varón. La… Nieves era… esa tiene, que era casada con uno de Tiagua, con un hijo de… del señor Juan Martín, hermano de Domingo Martín… Ya no me acuerdo sin son… ¡Chacho!, serán 13 los que tiene, hijos.

 

JC

¡Chós…!  

 

JLP

Y uno se le murió, estaba ya grandito, pero son 13.

 

JLH

Joer… Y, José, y… Ah bueno, termine pa…

 

JLP

Y entonces a… y la otra era casada con este con… con Frasco Rodríguez, él que tú siempre… tenía [¿?] mucho aquel allí.

 

JLH

Y José… ¿y aquí en esta zona se…? ¿Te acuerdas tú de la gente apañar el ganado o algo? ¿Dejaban el ganado suelto en la costa o no?

 

JLP

No no… En la costa, sí.

 

JLH

¿Sí?

 

JLP

En la costa, sí. Igual que hay en Costa Teguise, allí tenían los corrales, que hasta que yo estuve trabajando allí, estaban los corrales, que muchos de ellos, aquello nosotros, pa… pa coger la piedra, cogíamos la piedra y a la máquina no, nosotros pa echarla dentro del cucharón, después, la máquina la llevaba pallí, por donde estábamos haciendo las paredes allí.

 

JLH

[¿?] Costa Teguise [¿?]. Hay una gambuesa allí, en Costa Teguise, hay un corral grande allí…

 

JLP

Bueno, estarán todavía yo no sé [¿?]. Y en la costa, en aquello… en aquello que era de abuelo, esa piedra se trajo toda parriba, por la carretera: yo, Aquilino también trajo, cuando hicimos las casas para la cepa que se le ponía primero a… la piedra, en aquello de abuelo. Estaba en la… cayó… cayó en la parte de mi padre en lo último abajo, y cayó en la parte de… de Isabel, me parece. El corral, que allí dice que dejaban el ganado.

 

JLH

¿Era una gambuesa de esa o…?

 

JLP

Sí, un corral grande que dejaban el ganado allí. Igual que, antes, en los pueblos los corrales del ganado eran… po de piedra. Y allí los encerraban, lloviera o tronara.

 

 

JLH

Y los salvajes… ¿no había ganado guanil de ese, sin marcar? No marcado…

 

JLP

¿Antes? ¡Antes, qué va, no marcaban na!

 

JLH

Aquí no marcaban, ¿no?

 

JLP

De nada. Ahora sí, porque le dejan perras, pero en esa hora qué perras dían… sí… aquello, tenías el ganado, había quien tuviera unas tres cabras pa la casa y después había quien tuviera unas cuantas, que vendía el queso y eso porque antes ni la leche se vendía… Sí, a lo mejor vendías tú a un vecino lo vendías un litro de leche pal chinijo por si tenía o una [¿hondilla?] de esas, pero antes lo más que aquello era el queso. Se llevaba a Arrecife.

 

JLH

Y después aquí… Y José, aquí en esta zona, ¿qué es lo que aprovechaba la gente?  Sea te… sea, pa leña tenías aulaga, cobezo…

 

JLP

Co… so…

 

JLH

Y… y moñigos.

 

JLP

Pero eso… ¡Molligos! ¿¡No salían mis hermanas poco a buscar molligos por ahí, aquello!? Una vez aquella… po no me acuerdo si fue Isabel si fue Rosalía…  dice… [se ríe] de lejos vieron aquello negro, dice: pues… no sé si la que aquello, Isabel a lo mejor se acuerda. Si era… si fue Isabel: yo creo que fue Isabel. La que se aquello, dice: ¡Rosalía, aquella bosta que luce allá aquella es mía! [Risas] Eso lo puedes creer. O decíamos nosotros, víamos aquello, donde molligó un caballo o una… cuando eso caballo ni había… sí habrían, pero, así como hoy, no. Sino, lo más que había eran burros y camellos. Y, claro, donde cagaba el burro pues se veía la aquello al lado del camello todo junto allí. Aquella molliga que está allá es mía. Y, claro, como yo la vi primero era aquello. Antes, dices tú, pues si… ya no cogías tú ni una rama aulaga, como fuera media verdosa y te cogía el guarda, te la hacía soltar allí.

 

JLH

Ah, no podía cogerla…

 

JLP

¡Qué va! Antes quien robaba… Antes quien cogía un… un… un grajillo de aulaga, de… y los cobezos, dían a buscarlos ahí, pero no sé cuánto les cobraban por la carguita de cobezos, que lo arr… aquello ahí…

 

JLH

Ah, pagaban por eso…

 

 

JC

¿Cobraban por…?

 

JLP

¡¿Ah no?! Y no serían… cuando no dían buscar allá, al risco, aquello eso de tabaibas y esas cosas, secas ¿no? Pa… dían a Timbaiba, a buscar… a la costa a buscar la barrilla esa, la patita esa que le decían, pa hacer la comida, cuando no con granzones, que los ojos se te ponían como puños porque al intemperio y… a veces hasta medio húmedo venga [sopla como para prender una hoguera]… Aquella humacera por el granzón ese, que se dejaba de… del trigo, cuando se trillaba pa… pa hacer la comida. Con barrilla, barrilla seca…

 

JLH

¿Pa quemar? ¿Barrilla?

 

JLP

Pa hacer la comida: que no había otra cosa, yo… antes las cosas eran ansina. Antes, no había nada de esto. Y hoy sobra la leña, hoy no hace falta aulagas, hoy no faltan barras de parra, hoy sobran cepas. ¿No? Ahora, hoy sobran cepas. Que antes pa ver… antes veías tú una cepa… Y las barras de parra también las compramos. Sí, lo que yo no me acuerdo ahora mismo por lo que… a lo mejor pues traía una carguita, a lo mejor, 5 pesetas o 10 pesetas, pero había que comprarla.

 

JLH

Luego toda esa leña la metían en las cocinas, ¿qué era? ¿Como una… unos teniques era?

 

JLP

Claro, e… la cocina era de [¿relance?]: algunas estaban tapadas, otras sin tapar, sino aquello ahí. Hacían unos… unas piedritas asina, unos teniquitos de piedra porque ni bloques habían cuando eso, fundabas tú el caldero ahírriba, pues tú días echando la leña debajo. Y era la comida más buena que hoy.

 

JLH

¿Sí, no?

 

JLP

La comida con… hecha con leña es mucho más sabo… más sabrosa que la que se hace con gas. Porque dice que… que la… el gas, he oído decir, que si el gas la… la aquello más luego, no sé qué. Y la comida con el fuego se va haciendo sobre la marcha, sobre la marcha. Sí.

 

JLH

Claro, Dorotea guisaba con… así.

 

JLP

Con leña.

 

JLH

Con moñigos y…

 

 

JLP

Que antes te digo que ¡buah!

 

JLH

Y, en las casas, que tú te acuerdes, así de tu abuelo…

 

JLP

¡Espérate! Que no… y perdón… que no terminé la bosta de Isabel.

 

JLH

Ah… Termina el cuento, es verdad, de la bosta…

 

JLP

Claro, se pone uno aquello de un lado pal otro. Y na, pues… una bosta: Y resulta que venía a ser una cartera.

 

JLH

¿Una?

 

JLP

Una cartera.

 

JC

Ah, una cartera.

 

JLP

Y tenía 15 pesetas [risas]. Te ríes, pero 15 pesetas en esa hora…

 

JC

No no, claro.

 

JLP

…era dinero. Pues, con las 15 pesetas esas, pues yo no sé… yo ya de eso no me acuerdo yo si fue por las fiestas de ya de Socorro, porque antes los cuatro que vivíamos en Muñique, pues se celebraba las fiestas de Socorro. Con las 15 pesetas le compró mi madre ropa pa… pa las tres. Pa ella pa Rosalía y pa Teresa.

 

JLH

¿Y ella la había visto primero entonces?

 

JLP

Claro… que bien estaba con mi padre allí en… ahoyando en… unas dían a echar estiércol, nosotros tapando. Un rato tapaba una y ech… echaba el estiércol la otra, otro rato tapaba la otra echaba la otra el estiércol, pa relevar. Y entonces, cuando terminaron, que terminaron, no, que mi padre le dice: Mira, vengan ya que aquello, dice van… que fueran pa… pa Muñique, claro, tenía que ir caminando. Y van buscando algún molligo, pa que le lleven a tu madre, y hallaron la bosta [se ríe].

 

JLH

Joder… Pero fíjatetu lo que era la vida, con…

 

 

JLP

¡Boh! Antes, antes sí.

 

JLH

Y comían… mi padre decía… cerraja de eso, ¿se comía también?

 

JLP

También, no la cerraja, siempre… Y mi madre: mi madre pa la cerraja era como una cabra.

 

JC

Sí, yo creo que esto está bueno. Sea, incluso debe de estar bueno, sabroso.

 

JLP

Lo más que… que se usaba antes pa… pa comer así, gofio y, ¡boh! Y comíamos como… claro, no había otra cosa: jaramago.

 

JC

… Sí.

 

JLP

El jaramago, es una cosa la hoja, y quemón, el jodío. Es una cosa parecía como el rábano, las… los rábanos…

 

JC

Ahhh…

 

JLP

La hoja del jaramago, cuando él está frondoso, que aquello, igual que el… que el rábano.

 

JC

¿El sabor?

 

JLP

El sabor y quemón como la… como el rábano.

 

JC

Sí.

 

JLH

Claro y so gofio de cosco también se…

 

JLP

El jaramago echa la florita blanca y el rábano la echa como violadita tocando como a rojo. El rábano.

 

JLH

Pero, ¿se planta o crece así en…?

 

JLP

No ese sale… en las fincas. Lo que pasa que ahora no sale porque no llueve. Antes le decíamos nosotros el chusquillo pa los animales. Eso: no veías tú terreno sino chusquillo. En esa misma ahí que le dice… que le decía, mi padre le decía la… la Hoya [¿Pedrito?], ahora le dicen la Hoya Bonilla. Allí, mandar a mis hermanas y… como él que está arrancando arvejas, dándole vuelta así porque allí no puedes tú meter la mano, ¿no? Arrancando y le vas dando vuelta. Y después hacían un pajero, pa se fuera secando allí, después lo dían trayendo pa los… pal camello.

 

JLH

¿Lo del chabusquillo ese?

 

JLP

Chusquillo, sí. Oh, el chusquillo ese es muy bueno pa los animales: pa cabras, pa camello y pa todo, sí.

 

JLH

Y la camellera, también…

 

JLP

La camellera, la camellera no se la quieren… no… Se las comen cuando tienen hambre. Las camelleras les escalda mucho. Igual que el… el esto, el maturral, tampoco les aquello. La mostacilla también es una hierba muy quemona, que les quema mucho. Pero la cerraja sí, la cerraja sí aquello. Pero a mi madre, pa comer gofio, y nosotros también, díamos aquello y los jaramagos, ¡bueh! No [¿?] otra cosa.

 

JHL

Y los bichos que comían… ¿animales aparte los conejos? No se cogía por ahí… ¿La avutarda nunca…?

 

JLP

La avutarda siempre ha existido. Porque yo me acuerdo, chico, chico… eh… lo que la avutarda cuando eso no estaba sino por esa parte que le decimos nosotros El Jablillo.

 

JC

¿Cuál es esa parte?

 

JLP

Diendo pabajo pa la… pa la Santa Sport, pero por el camino viejo, le decimos, que sale allí de Muñique, sale pabajo. Ahora por el camino ese no hay quien pase. Y había no sé, a lo mejor, sino dos parejas, una pareja, que se veía andando por ahí. Pero hoy aquello. Y se han marchado muchas, y aquí se han marchado porque claro, como no llueve, pues se… se… han marchado. Donde más veo yo ahora es allá en Fuerteventura.

 

JLH

¿La avutarda?

 

JLP

La avutarda, sí.

 

JLH

Pero nunca se comió eso, nunca…

 

JLP

¿La avutarda?

 

JLH

Sí.

 

JLP

La avutarda, sí, la avutarda, ¡boi! pues ¿no las cogía?

 

JLH

Y ¿se comía, se comía?

 

JLP

¿La avutarda? Sí, hombre, lo que uno… la avutarda, un… un ave también medio aquello porque… una vez que… una vez cogieron uno, allí pal lado Tías, allí cogieron una que tenía nido, la avutarda, cogieron, le hicieron una trampa, le pusieron un hilo, así en el aquello, de lazo. Cuando la asechó, fueron jalando poco a poco y le le… le empeñaron las patas. Y la trajieron. Y según que aquello, era aquello allí uno de Muñique aquel que la casita que aquella allí atrás del teleclub, y otro que era allí de… Bueno, él era procedía de Haría, después se casó en La Vegueta, pues se separó, estaba viviendo pallá pa los Cocoteros ahora, no hay mucho murió. Y… y aquello. Vamos, cogieron y la mataron. Cuando la mataron, el buche, pues en esa hora hay por ese Tías que eso también es lo peor que hay, el buche no lo tenia sino lleno de regartijas.

 

JC

¿Ah sí?

 

JLH

Ah…

 

JLP

La avutarda… porque aquello, si no haya… si haya la regartija, ¿no se la manda? ¡Bue! Pero ahora lo más que come son hierbas y ramas. Aquella mía que yo tuve plantada allí, las tres filas que estaban por el lado del camino, las tenían fijas peladas, pero nada, cada vez que día allí: ¡cuatro cinco! ¡Cuatro cinco!

 

JLH

Pensaba que no se comía la avutarda. Y el alcaraván, ¿no? Ni otros bichos no se comían…

 

JLP

El alcaraván también los co… se los co… se lo comen.

 

JLH

¿Ah sí? Y los cuervos, ¿nunca se cogían?

 

JLP

¿Los cuervos? ¡ba…! Los cuervos no. Los cuervos comen muchas cosas.

 

JC

Claro, según lo que comen es lo que…

 

JLH

Claro.

 

JLP

Los cuervos comen todo lo que haya, animales muertos, carroña de esas y to eso.

 

JLH

¿Y guirres? ¿Sí te acuerdas ver guirres?

 

JLP

Si, ahora… ¡Había mucho tiempo! Ahora he visto d… una pareja.

 

JLH

Sí…

 

JLP

El otro día la vi, estaba allí en Timbaiba, y… antier, o antes de antier. Estaba yo allí en la granja con el… con el dueño y dice… cuando él dice, ¡Uy! Pues mira un guirre. Digo, No, yo ya la ha visto un par de veces. Y claro, digo que sean también que el… aquello alguna cordera, a veces, sola, suelta y se le muere y se la deja por ahí y no las entierran ni nada y aquello. Porque esta gente de Soo, y hay pero mucho tiempo que no… no su… Bueno, ¿pa qué la sueltan el ganado? Pa nada, porque si no hay nada…

 

JLH

¿Te acuerdas de ver guirres, muchos, antes?

 

JLP

Antes sí, pero antes era por eso, porque habían varias de aquello de los ganaos y entonces, me murió una cabra y ahí se quedaba. A lo mejor, cogían y aquello allí mismo en el risco que echaban los burros, animales también echaban por allí pal risco, a lo mejor se morían ahí, por ahí donde estaban en el risco y ahí se quedarían. Y después allí pa Costa Teguise, allí llevaban los burros, llevaban los camellos y los ganaos, en los años ruines a lo mejor que llovía por ahí, ¿no?

 

JLH

Claro, claro.

 

JLP

Y las llevaba. Por ahí. Y después por ahí, por aquí mismo que se moría una cabra por ahí y no la enterraban ni nada, Ah bueno, aquello. Ahí lo más acostumbrado a enterrar era si se moría algún camello, algún burro. Pues na.

 

JLH

Y después los tiempos, que tu hermano me hablaba cuando estabas humiando Famara, y las señas de tiempo, ¿de eso te acuerdas…?

 

JLP

No: de eso ya no hay seña ninguna. Antes… No: tampoco no aquello mucho tiempo, pero yo sentía a lo mejor a mi padre o un aquello, algún… Y dice, Contra, va a llover. Dice porque Famara está humiando. Y era verdad. A lo mejor a los dos días o tres, pues con [¿?] Eh… Tú veías el cielo… pero limpio, azul, todo. Y yo no sé, la verdad que yo no sé dónde aparecía, yo iba con los otros chicos por ahí con las cabras, yo no sé dónde aparecía, vías tú sobre Tamia. Pero, ¡bueh! Ya va a llover. Pues mira Tamia, ya ya puso el sombrero. Pero nada, una nubita sola allí encima de… de Tamia. Dice que iba a llover porque se puso el sombrero. Después los… no sé, por las lunas. Por montones de cosas decían los viejos y… y aquello. Nada. Cuando veían el tiempo, el cielo todo lleno como de palmeras, ¿no?, ¡Boh! Va haber un viento cada da miedo: ahí va viento que te pego. Hoy, ni que vean palmeras, ni que vean a… aquello Tamia con la sombrera, ni que vean Famara humiando, nada.

 

JC

¿Y cómo era eso de las palmeras? ¿Qué forma era?

 

JLP

Se forma como en el cielo, cuando así, se forma como unos ramales.

 

JC

Ah sí, sí, vale, sí, sí, sí.

 

JLP

¿Tú los has visto? Como unos ramales. No… no son nubes sino como unos ramales. Como… como cuando pasan los aviones esos y van dejando el chorro ese, una cosa parecía a lo que más aquello.

 

JC

Sí sí sí sí.

 

JLP

Y decían que día a haber viento y viento que te pego. Por no hacer no aquello.

 

JLH

Y por los animales también, ¿no? Los animales también aberruntaban…

 

JLP

Por… por los animales, también se aquello mucho los viejos. Y también los [¿?] era yo chico, nosotros veíamos un tiempo de… del norte, de ahí enfrente la montaña del Cuchillo, y veíamos pegadas, salir ahí unas torritas [golpea las manos]: ¡Pa Muñique! A… a la hora, hora y media, agua que te pego. Víamos un tiempo aquello majorero como le decimos nosotros en Fuerteventura: lo mismo. Que salía de alguna nube, e… agua que te pego al momento. Ahora, de ahí antes lloviera, pero ya hay… desde el año 59 no llueve ni na.

 

JLH

Los turbones, los turbones esos que dice que había…

 

JLP

¡Boh! Antes… Hombre: el barranco aquel de… de la montaña de Timbaiba, ese… por dos sitios llegaba a la mar. Entraba por la que pasaba por allí que yo se lo estuve diciendo a tu prima por el pisco que era de aquel, que le compró Marcial a tío Esteban:  por allí pabajo, pasaba uno. Día coger la cuesta allá abajo aquello, allí se echaba fuera atrás por aquello de… de esta gente de Soo, la gente [de] Roque, ¡al río!

 

JC

Chó…

 

 

JLP

El otro entraba por drento, por la… acá… la montaña El Cuchillo, entraba y mira que allí se ajuntaba mucha porque aquello había como aquello. Pues fuera tanto el aquello, se rompía patrás y entraba pa drento la caldera, tiraba por allí, llegaba a donde se le llamaran el Marrubio, se juntaba también con la que venía de la costa, de aquellas costas aquello, a La Santa. Y yo creo que… desde el año 59 no… no he visto yo más correr el barranco ese. Allí mismo en la punta del Cuchillo, allí dir abajo en el arenado, por ver si había llovido paquello y, de intento, meterme allí con el sacho, empinar el sacho parriba

y no llegara arriba desde aquello abajo: el piso, aquellos riscos abajo, en lo firme, abajo. Pa que tú veas. Claro que es que aquello allí no era sino jable y aquello enseguía, pues se lo lleva, ¿no? Y por allí pa donde saqué aquello a la… ya la estuve yo plantando, y donde estaba el barranco planté yo una vez, mi [¿tentiva?] mía, ¡Coño! Pues esto aquí, siempre estaba limpio. Porque allí está la peña y después está el cachito de… que se plantaba de batatas y después estaba el barranco, en la peña de San Roque, como le decimos, ¿eh?, lo planté de calabacera. Fíjate tú, nueve hoyos de calabacera: tres, tres y tres. ¡Coño!, estaban bonitas las calabaceras, ya… presumiendo ya. Fue cuando llovió. ¡Moh! Aquello allí… las dejó bajo tierra. Las dejó bajo tierra.

 

JC

Ya…

 

JLP

Pero después pega: aquello se enraizó, unas… las guías: si habían nueve hoyos, después habían cincuenta. Claro, cada guía después era un hoyo, pues se enraizó.

 

JLH

¿Y salió por fuera, o qué?

 

JLP

¡Buii! Salieron parriba, porque aquello después la guía si se entierra, aquello como este mojado, enraíza. La guía se hace un pie, una rama y te estoy diciendo que si había nueve hoyos, después habían treinta porque cada guía se hizo una calabacera.

 

JC

Ah claro.

 

JLP

¡No dio calabaceras aquello tampoco! Cala… calabazas. Después, ¿tú no ves que toda el agua que trajo el barranco se quedó allí? Y eso lo vino de perilla.

 

JLH

Claro, claro, claro.

 

JLP

Y que… y que llovió.

 

JC

Fíjate.

 

JLP

En un camellito que tenía tío Nifacio lo cargué parriba, las cargué, las calabazas parriba, se las vendí… a este de… de Tao, casado con una hermana de Inés, con Isabel, aquel, a Bernabel se las vendí las calabazas. Y… y ahora estaba el camellito allí de tío Nifacio, ¡coño!, una vez planté yo allá bajo, pero soltero yo, allá en aquello de mi padre, en una gavita que tenía allí, la planté de sandía, me dio por plantarla de sandía. ¡Chacho! Aquello no se había plantado nunca de sandía, sino… yo qué sé, de millo, de cebolla y esas cosas. ¡Chá! Aquello un bastón de sandías que da miedo. ¡Mira! Y yo ya le había cogido a este de Soo a… a Manuel Martín, o no me acuerdo las que le cogí, también las cargué que en el camello de tío Nifacio pafuera, y después me quedó allí un resto, y llevé… fue tío Nifacio, con el de él, y yo, un hombre allí de Muñique me prestó la camella. Porque cuando yo no tenía ninguno. Y nada, y fuimos allá bajo. Y aquello hay que ir por encimba de una…  levantaron parriba lo menos esto [gesto de la mano]. Y después hay que pasar por encimba la pared aquella. Pero aquello del tío Nifacio no traía nada, mira yo… [se ríe] quita, quita… Digo, ¡Mi madre santísima! E… este cabrón, ya me desgració este desgraciado. El camello así. Pa aquello dar un patalete, ¡buah! Aquello tenía menos fuerza que… Y la camella, pasar allí parallá. Pos na. Fue tanto que le alargó las patas pafuera, funda, en la orilla de la pared, una piedra, se le va la piedra: ¡boom!

 

JLH

¿El camello?

 

JLP

Y cayó en tol arenado.

 

JC

¡Noooo…!

 

JLP

Digo bueno… digo ya… ya me las rompió todas, las sandías, este desgraciado. Tío Nifacio allí como se pone… dice, ¡Jodío! te voy a matar, ¡jodío! no sé qué, quita quiita quita… Pues na: allí, él, de prisa le cortó el pretal. Claro, él… aquello porque lo primero que fundó según que cayó, fue la… la angarilla del vaso, la punta esa del vaso, fundó y abantó. Y él se quedó… e… metido así, con las patas fundas en la pared: claro, si no le quitas el vaso, ahora aquello hasta que por fin le quitemos el vaso, le saqué una sandía… y tuve tanta suerte que no me rompió sino dos, el desgraciado este.

 

JLH

¿Na más?

 

JLP

Dos sandías me rompió.

 

JLH

¡Joder…! ¿Y no le pasó nada al camello?

 

JLP

¡Qué va! ¡Que le pasó na…! Pues que yo te digo que… no el vaso lo lo lo aquello.

 

JLH

Ah, lo frenó.

 

JLP

Lo mantó, lo mantuvo… él se mantuvo en… en en… entre las sandías y el vaso. [¿?] Pues nada, después tuve que salir por la cuesta aquella por arriba por aquello de los Cabreras. Digo, decía, Eso no sube por ahí. Y la otra camella salió por allá, por donde aquello porque la camella era una camella… fuerte. Y llevábamos ya… si el doble no, pero mucho más cargada que la de él. Y yo lo sentía pacá… ¡El jodío! No sé qué y con el palo le fundaba atrás en las anillas para que subiera pa… pa ayudarle parriba por la cuesta. Porque mira, lo de esto con la pata: que llegaba la de atrás a la de alante y la de alante patrás, a la de alante, patrás. Yo decía… Después, por la cuesta esa parriba. Lo mismo le ayudaba con el palo, pa que subiera, para aquello…

 

JLH

Era mal… era malamañado un camello, ¿no?

 

JLP

Aquello que era un… y tiene falta [¿?] desastrado aquel… siempre lo tenía aquello, cogía con unas comías, porque él hacía una finca allí en Tiagua, que cogía paja de arvejas, ¡paja de arvejas! ¡De garbanzos! ¡De lentejas! Pero nunca tuvo un camello que… que valiera la pena, porque él llegaba, bam, una manada de paja, un abrazado de paja de cebada, se la tiraba pallí, el camello la cogía y la metía debajo las patas, yo qué sé…

 

JLH

Y José…

 

JLP

Y mordeor [mordedor]. Mordeores [mordedor] eran como un perro caza

 

JLH

¿Y no tenían sálamo?

 

JLP

Sí, le ponía el sálamo, pero, coño, mandaba aquello, te daba un taponazo con el sálamo.

 

JC
¿Ah sí?

 

JLP

A ver… yo me río… es que… que que que era mucho... Estar arando, sembrando. Claro: a lo mejor sembrabas… echabas dos melgas o tres y claro, cuando ya días terminando aquella, pues lo parabas allí, cogías melgas a través y volvías atrás a sembrar la cebá [cebada]. Ahora, pal barranco Ginés estaba. El camello aquel es que era ruin como una peste. Sale por ahí parriba. Con el arado a rastro. Y él atrás de él, y encima le gritaba: ¡Jodío! ¡Del mochazo que te doy te quito la cabeza, jodío! Pues nada el arado al rato, pues se quitó la canga y aquello. Pero él tenía la costumbre que él le ponía a la jáquima amarrada de… del timón. La jáquima fue corriendo, palante, y se le quedó enganchada en la… en la chaveta, la que le ponían pa la canga, ¿no? Pues nada: llegó aquirriba, al lado de… de… allí casi llegando ya a Muñique, con el arado. Pero cuando llegó allí, coño, dice que se le enredó no sé en qué, y él contento, dijo: ¡Jodío! Ahí vivo te entierro. Cuando día llegando, a él, dice sí, me vas a coger a mí aquí. Hace así con la pata, ¡zaz! Y se quitó el cabresto, y le dejó el cabresto y el arado allí encima del… [risas]

 

JLH

Y siguió el camino…

 

JLP

Y él siguió pa la casa [risas]. Era mucho. Era mucho. Estaba [¿echado?], pero a él... Yo lo llevé, pero muchas veces, a cargar batatas: lo más que le podía poner eran seis cajas, cuando se aquello en las cajas esas de madera. Seis cajas, porque sino no se paraba.

 

JLH

Dicen que tenía un fallo aquí el camello, si… si si está caliente, le daban…

 

JLP

Ah, pero no, sí. Eso sí, pero también tienes que saber y acertarlo. No porque aquello sino. Pos na. Y él… él… él estaba ahí, echado… ¡echado! el camello. Como estuviera él, tío Nifacio, alrededor de él o cargándolo o alguna cosa, tú crees que el cabrón hacía aquello… sacaba la pata. ¡Que estaba echado! Echado a sacar la pata. A ver si lo cogía. Es que… es que… Y los burros igual. Los burros: tenía un burro negro allí, aquello era más mordeor [mordedor]. Lo llevaban mis hermanas, lo llevaba mi madre, lo llevaba mi padre, yo lo llegué a llevar también, nunca nos mordió alguno de nosotros: nunca. Y a él, qué va, eso le mandaba que aque… pero eso son los palos que le daba. Después, lo cogías [se ríe], yo lo cogía, lo levantaba en peso. Levantaba el burro de adelante, lo levantaba… pues si era… ¡Jodía! Pero que tú crees que tú vas a ser más hombre que yo, ¡pum! Traspie que le daba el pobre burro a la pata de atrás, allí iba ese burro al suelo. El burro se aquello, volvía, lo levantaba otra vez, catapúm… [Se ríe]

 

JC

Claro, el burro tiene memoria de eso después, ¿no?

 

JLP

Quita quita. Memoria no, sino que le coge interés porque lo está castigando a lo mejor por na. Esos animales… El animal que tú lo castigas por na eso te coge ni en tirria que da miedo. Ahora, si es que el animal te hace un da… un hecho por cualquier cosa y tú le pegas un… unas cámaras, no te coge la interés que te coge si tú lo pegas por na. Porque si tú dirás el animal, dice, ¡Buy! Y yo que no estoy haciendo na, ¿por qué me pega al tío este a mí? Claro.

 

JLH

Sí sí, claro, claro, claro.

 

JLP

Digo yo que será así. Que na, que que que, que él era mucho, era mucho.

 

JLH

Y… te iba a preguntar… Y José, le iba a preguntar de lo de las brujas, pa ver la comparación de…

 

JC

Sí, sí, sí, pero…

 

JLH

De las cosas de brujas que te han contado a ti y que tú sepas…

 

 

 

 

JLP

De brujas a mí… [se ríe] De brujas, de lo único que me decían a mí que había una bruja era allí en Soo. Que dice que le salía la burra blanca, no sé qué, no sé cuánto. Pero esa es cuento de…

 

JC

Pero, ¿era burra o bruja blanca?

 

JLP

No, la… también la habían que dicen que si era una bruja y después había otra que esa dice que era la burra blanca.

 

JC

Vale.

 

JLP

Decían que si era una que salía por ahí… buscando… pa decir aquello que aquí no es… buscando macho, pa hablar claro, ¿no? Pero aquí yo… yo eso era chico, no sé…

 

JLH

Y una academia de bruja, no sé, una que había en Soo, una academia de bruja, pa estudiar pa bruja.

 

JLP

Eso, en Soo, pues ¿qué te estoy diciendo? Pero yo eso no acá, porque eso… beh… brujas…

 

JLH

Pues dice que a tu abuelo le apareció una. Que venía del cuchillo por el camino…

 

JLP

Esa… eso es un cuento. ¿Tú crees que le aparecen las brujas? Aquello, las brujas que habían antes, como le decíamos nosotros, unas corujas eran las aquellas esos, los búhos esos, que hay veces que se pierden, que son… que no ven sino de noche.

 

JC

Sí.

 

JLP

Pues yo los ha visto por aquí también, y nada, la ves tú y ya cuando tú vas aquello, no es que te ve, sino que… oye. O por el olfato, yo no sé. Y entonces levanta el vuelo, pero no mucho, sino vuelve atrás y se aposa cerca. Y aquello. Que aquello lo he visto después en la televisión, lo he visto yo, que eso, los búhos esos que no ven sino de de de… de noche. Los ves tú cazando de noche pa los ratones y… y y cogen los ratones como cinta. Y en el día no los ves tú sino quietos. Sí. [¿?] no digo tampoco, no, a lo mejor había una. Eso también lo he oído yo que si se aquello que si estaba desnuda, y que si él le tiró la… el capote por encimba, también lo oía yo, chico, ¿no?, que lo… a tía Josefa y ellos ahí.

 

JLH

Y a tu padre también no… que uno venía de La Vegueta, un burro, un animal se le aquello por delante.

 

JLP

Sí, también… aquello, pero… no sé.

 

JLH

¿Y los duendes? Que los niños que morían sin cristianar, esos, no no…

 

JLP

También decía mi madre, a mi madre a [cada] aquello, a veces sentía cualquier cosa, aquello. ¡Ya!, esos son los duendes, no sé qué no sé cuánto. Yo no sé. La gente antes tenían ca cosa que… que aquello, no sé.

 

JLH

Oh, que creían… creían en esas cosas.

 

JLP

Sí, que creían… aquello, pero que como yo no lo veía… no sé, pues uno puede decir que sí lo he oído o sí pero que no puedo aquello porque yo eso no lo he visto la verdad. Aquello: no sé. Y…

 

JLH

Eh…

 

JLP

El miedo, mira, el miedo lo hace uno mismo. La mayoría de las veces. Pues siempre me acuerdo yo, una vez venir de Tinajo, dentro de la sociedad vieja, allí donde tiene Luis Perdomo la bloquera y todo aquello, la bloquera, no: la ferretería y todo aquello allí. Y vinimos en un… en un coche. Nos trajieron, nos trajo, y veníamos tres: venían dos de Soo y yo. Y las bicicletas las metimos dentro del coche. Del portabulto. El portabulto abierto, pero las bicicletas aquí. Y cuando yo me bajé allí en el cruce y pa ellos seguir pa Soo… ¡Coño! Pego aquello, ¡coño! ¿…y el bombillo? Bombillo ninguno. Pos na, y la mía… claro, la pusimos la última arriba porque la díamos a bajar la primera. Pues estuve mirando allí como aquello, pues estuve esperando allí hasta que viniera el… el el tío de debajo de Soo, a ver si… pa no estar sacando a las otras bicicletas si se cayó pabajo. ¡Qué va! Bombillo ninguno. Pues intenté [¿?]. Me monto en la bicicleta y llegué otra vez hasta la sociedad.

 

JLH

¿Al revés?

 

JLP

Coño, de Muñique, atrás para la sociedad fui otra vez, en la bicicleta, a ver si veía el bombillo por la carretera o [¿?] con la bicicleta…

 

JC

Ah, claro.

 

JLP

¡Nada! Pues me monté pacá, volví otra vez por la misma carretera hasta delante Timbaiba. Y cuando llegué a Timbaiba, digo de repente ¡Al carajo! No ha… dir por Tiagua pa bajar pabajo. Por ahí hay un camino y bajé por delante la montaña pacá. ¡Coño! Cuando venía por allí delante la montaña… y ahí también decían que salían las pedreras, que salían no sé qué no sé cuánto. ¡Coño!, yo sentía chhhhhhchhhhhhchhhhh… y venía caminando por allí por [¿aquella hoya de?] tierra. Digo, luego, si me parte la [¿?] bicicleta, no, me…. Me estrallo como un cartucho. ¡Boh! Esa bicicleta [¿?] patrás. Y luego venía caminando porque estaba… estaba enterrado. Y aquello siempre chhhhhh… chhhhchhhh. Pues cuando llegué aquí cerca de la carretera Muñique, la vereíta esa… llega… allí a la carretera Muñique, bueno que fue… pero antes de llegar a la carretera, me bajó. Yo decía, Coño, que me parecía que… que venían atrás de mí. ¡Ñós! Esa bicicleta como una escopeta. Cuando llegué allí, me bajó y me viro así parriba, con la espalda pabajo, pal tiempo, pa… y se calló aquello. ¡Coño! Na… Me viro pabajo, pa la brisa y vuelvo atrás a aquello a… Y ¿sabes lo que venía a… a ser? Cuando eso, se usaba tener unos pelos medio grandes… Y eran los pelos, ¡los pelos! Que, claro, con el viento se ponían chhhhhhchhhhhh. Cojo [se pone la mano encima de la cabeza], y ya se calló el chhhhhh. [JC se ríe] Pa que tú veas. Y si no lo descubro, pues un mieo [¿mieho?] que me salió a mí lante Timbaiba. Y la mitad… yo no digo que no que aquello… pero la mitad a veces de los mieos que se aquello antes eran así. Antes no había luz, mira tú.

 

JC

Entonces, los mieos, es algo… es como… que… ¿qué son? ¿Qué… qué… qué llama mieo?

 

JLP

Pues cualquier bobería que tu oigas, que sientes tú, a lo mejor cuando eso pues habían bastante… todo el mundo tenía animales: cualquier tranco que le dieran a los animales, ¡He sentido esto! Una vez me acuerdo de chico, a poco que se murió abuelo… No, no a poco, fue todavía aquello estaban… porque antes estaban dos o tres días, cuando se moría una persona en la casa, que si… los vecinos, que aquello, pues claro la misma gente… y no sé a qué vinimos yo y mi hermana Isabel aquirriba. A mi casa. Y vine yo con ella pues me mandaron, yo chico. Y ella decía que sí, que ella vio abuelo allí en le… donde estaba la cocina, que lo vió encimba la… la… cualquier cosa que vio y… ¡que no! La mitad las cosas… A veces no eran sino que las hacía uno mismo. Y antes to era…

 

JLH

¿A quién se le apareció? ¿A tu… a Isabel?

 

JLP

¿Quién?

 

JLH

Sea el que vio la aparición, ¿qué fue, Isabel?

 

JLP

Ella… me parece que fue Isabel la que decía que sí había visto abuelo allí encimba la cocina, encimba de la cocinita, como decían ellos. Encimba la cocinota. Dice que sí que era abuelo. Pero que… aquello… ¡qué no, hombre!

 

JLH

Sí sí sí…

 

 

 

JLP

Mira, yo en eso la verdad que eso… ya en eso no creo. De que… que aquello. Como los oigo a veces por la tele, que si hablaron con no sé qué tío. Hablaron, no. ¡Hablaron! Uno una vez que cierra el ojo, y te meten allí en la gaveta, ¿después vas a salir? [JC se ríe] Dice que sí es el alma, que si el alma suba al cielo, no sé qué. Digo ¿pero qué cielo?  no hay cielo ninguno, el cielo que ves tú es el horizonte. Azul, porque ¿quién sabe dónde llega eso? Yo no veo nada, aquello que dicen. Claro: uno ve eso ahí, dice, Pues el cielo. Pero hay quien dice que no, que… Es que eso no hay cielo ninguno sino el horizonte azul ese que se ve. El cielo nuestro es cuando las nubes. Las nubes sí son que corren por encimba. Pero yo no sé por qué…

 

JLH

Claro…

 

JC

¿Y los… y los daños y eso, lo que a lo mejor a algún niño… le… le dolía algo, le… Eso, por ejemplo ¿quién lo hacía? ¿De dónde…? Sea…

 

JLP

¿Con los daños…?

 

JC

Los daños y eso.

 

JLP

Ah, los daños de… ¿de las cosas que si uno plantaba?

 

JC

No… los daños de la… alguna enfermedad que podía… que decían: Ah, le han hecho… tiene un daño…

 

JLP

Eso ya tú ves, eso lo creo yo. Eso sí habían mujeres que curaban eso.

 

JC

Sí.

 

JLP

Porque allí en Tiagua había una, allí de… por detrás del teleclub, había una mujer que se llamaba seña Dolores López: esa llegó a curar gente que llegaron a venir ¡hasta de Las Palmas!

 

JC

¡Gua!

 

JLP

¡De Las Palmas!

 

JC

Tenía fama hasta allá.

 

 

JLP

Sí. Con sus aquellos esos. Y en Muñique también había una que… que en La Vegueta había una chica que venía… la traía la madre en su burro por una pierna… no sé lo que le salió en la pierna. ¡Qué va! No aquello. Y esa mujer le… le rezaba y no sé qué cosas ella aquello… eso casi to se ha perdido. Después había una en Guatiza que dice que si una… nieta o una hija también tenía los rezados esos, pero también murió ya.

 

JC

Sí, que se lo iban pasando…

 

JLP

Se han dío… se han dío… claro. Se han dío espareciendo [desapareciendo]. Y en Muñique estaba la hija, que también murió ya, que también sabía un poco, no como la madre seña Dolores López… seña María Dolores. Que era la mujer de ese que estuve nombrando, Reusindo.

 

JC

Vaaale… ahh… del que…

 

JLP

Del lo mató el otro.

 

JC

Vale… del que no querían cargar el cajón y…

 

JLP

No, que lo llevaron en el camello.

 

JC

En el camello, eso. Vale, vale.

 

JLP

Eh… y esa aquello porque mi hermana también estuvo, que aquello, tenía que comer por las lunas.

 

JC

Sí…

 

JLP

Dice que era lamparón no sé qué, por las lunas, mi hermana en paz descanse, la que murió. Y… en el… no sé si era un día o dos, tenía que comer nada más en o, comía cosas sanas, batatas asadas y no sé qué otras cosas. Y seña Dolores López también aquello. Que majaban… ¿cómo le decían aquello…? Esto: moralillo y no sé qué otras cosas, y después… no sé… m… varias cosas, que era aquello. De esos sí lo pruebe yo desde aquello porque eso… eso lo vi yo, por la chica esa, nada. Coja aquello. Y la pierna una cosa aquello, y sin embargo… La pierna si se le quedó un poco la la… la cicatrices…

 

JC

La marca, claro.

 

JLP

La marca. Pero después aquello yo la llegué a ver en los bailes, claro, y se veían que tenía la marca, pero ella se casó, tiene sus hijos y to, toas estas cosas.

 

JC

Claro. Sí sí, la curó.

 

JLP

La curó. Y esa, seña Dolores López, esa de Tiagua, esa llegaron a venir de Las Palmas, y curarlas. Sí.

 

JC

Pero los da… Esos daños así, ¿era que alguien le hacia el daño…?

 

JLP

Después habían otras que… que… esa misma de Guatiza, curaba eso. También.

 

JC

Vale. Cuando era una cosa que te habían ech… que se la habían echado…

 

JLP

Sí. Que te aquello, que te hacían…

 

JC

Vale.

 

JLH

Un maleficio, un algo.

 

JLP

Eso, eso, el maleficio ese que le llaman.

 

JC

Vale vale.

 

JLP

Y después allá… esa misma, esa de Guatiza, pero no la aquello, sino la vieja, esa sabía si tú lo aquello. Tú le decías… No por mí, Usted me tiene que decir a mi quién me hizo eso.

 

JC

Ah claro.

 

JLP

Y te lo decía, te veía… te veía la persona.

 

JC

¿Ah sí?

 

JLP

Te veía la persona.

 

 

JC

¿Aunque estuviera lejos… ella en Guatiza que a lo mejor no…?

 

JLP

Claro: ¡ella estaba en Guatiza y la que te hizo a ti el mal ese estaba en Tinajo…

 

JC

Claro, ¿y cómo…?

 

JLP

Y te decía a ti, Mira, esa persona: fue esta persona.

 

JC

Pero decía…  a lo mejor la describía, decía alta…

 

JLP

Claro.

 

JC

… no sé qué, porque no podía saber el nombre…

 

JLP

¡No…! A lo mejor por los aquellos mismos… los nombres o las familias, eso… te decía. Sí. Y cuando… pues esas cosas casi más quiénes las hacía eran los mismos familiares unos a otros.

 

JC

Vale. Sí…

 

JLP

Sí, porque allí las había también, allí en el pueblo mío las había. La gente esa misma de tía Anita. Aquello. Decía que si hacían eso. A los mismos aquellos.

 

JC

Mira, me estoy quedando sin batería aquí.

 

JLH

Ah, que no, ya vamos, ¿no? Vamos a enseñarle, pa que veas aquello enfrente también.

 

JC

Tengo… puedo cargar en el coche… [FIN DE LA GRABACIÓN]

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